viernes, 21 de septiembre de 2007

Historia del Himno Nacional de la Republica Bolivariana de Venezuela



"El Himno de la República de Venezuela es el canto patriótico conocido con el nombre tradicional de Gloria al Bravo Pueblo". Aunque sus orígenes ascienden a la época inicial de la Independencia, su designación oficial como Himno Nacional fue hecha por el presidente de la República Antonio Guzmán Blanco mediante decreto expedido en Caracas el 25 de mayo de 1881. Dice así, en la parte pertinente: "Considerando: 1o.: Que debe perpetuarse en la memoria de los venezolanos todo lo que en la época de nuestra emancipación política contribuyó a la realización de sus triunfos. 2o.: Que el Himno Nacional, conocido con el nombre tradicional de Gloria al Bravo Pueblo, fue el canto patriótico con que los hijos de la Gran Colombia celebraban sus victorias y se alentaban en la adversidad: Decreto: Artículo 1o.: El Himno Gloria al Bravo Pueblo se declara Himno Nacional". En el decreto no se menciona ni al autor de la letra ni al de la música del antiguo canto patriótico convertido en el himno oficial, pero cuando poco después se publique la partitura, se colocará en ella el nombre de Juan José LandaetaLandaeta la autoría. Lo mismo hace el pianista Salvador Llamozas en un artículo publicado ese mismo año en la revista La Lira Venezolana, aunque señala también que "...atribuyen algunos la paternidad del Gloria al Bravo Pueblo a Lino Gallardo, contemporáneo de Landaeta..." Así lo afirmaban los descendientes de Gallardo, entre ellos su hija Francisca de Paula Gallardo, quien tenía 76 años en 1881 y vivía entonces en Caracas; también lo decía el artesano Quintín Rengifo, nacido hacia 1810, que en su niñez había estudiado música con Lino Gallardo. A pesar de los esfuerzos de historiadores-musicólogos como José Antonio Calcaño, Juan Bautista Plaza y Rhazés Hernández López, entre otros, la paternidad de la música del Himno Nacional no ha podido ser establecida de un modo totalmente fehaciente, si bien oficialmente se ha mantenido la autoría de Juan José Landaeta. En cuanto a la letra, todos los testimonios indican como su autor al médico, poeta y revolucionario Vicente Salias, comenzando por Juan Vicente González, quien escribió: "Vicente Salias improvisó el Viva el Bravo Pueblo". El mejor estudioso de la vida de Salias, José Rafael Fortique, lo confirma. Aunque tradicionalmente se ha escrito que la improvisación de Salias se produjo en el seno de la Sociedad Patriótica de Caracas, esto no parece probable, pues aquel canto patriótico existía ya a fines de abril o muy a comienzos de mayo de 1810, en tanto que la Sociedad Patriótica sólo inició sus actividades a partir de diciembre de ese año. Después de los sucesos del 19 de abril de 1810 el intendente de Ejército y Real Hacienda Vicente Basadre fue apresado por las nuevas autoridades y recluido en el castillo de San Carlos de La Guaira, hasta su expulsión el 5 de mayo siguiente. Durante esos días que iban del 19 de abril al 5 de mayo de 1810 (decía Basadre en un informe escrito el 4 de julio, al llegar a Cádiz), los "caballeros mantuanos" que le custodiaban en el castillo día y noche por turnos, le dijeron que "...en todos los pueblos se habían compuesto canciones alegóricas alusivas a la libertad, a la independencia..." El funcionario español recuerda con indignación en Cádiz algunas de las canciones que oyó o leyó poco antes en La Guaira: "Pero lo más escandaloso fue en las canciones alegóricas que compusieron e imprimieron de su independencia. Convidaban a toda la América española para hacer causa común, y que tomasen a los caraqueños por modelo para dirigir revoluciones". Estas palabras de Basadre son una paráfrasis bastante exacta de la tercera estrofa de la canción patriótica de 1810, convertida en 1881 en Himno Nacional: "Unida con lazos/que el cielo formó/la América toda/existe en Nación;/y si el despotismo/levanta la voz/seguid el ejemplo/ que Caracas dio". Con letra de Salias y música de Landaeta o de Gallardo, pues los 3 se hallaban en Caracas entonces, el Gloria al bravo pueblo data de los días que siguieron al 19 de abril de 1810. No fue la única canción patriótica de esa época, pues también estuvo entonces en boga la que comenzaba: "...Caraqueños, otra época empieza...", con letra de Andrés Bello y música de Cayetano Carreño. Pero fue el Gloria al bravo pueblo el canto que tuvo mayor aceptación y más rápidamente se popularizó. Uno de los compañeros del canónigo José Cortés de MadariagaBogotá (que salió de Caracas en diciembre de 1810) se lo había aprendido, y ya al regreso, el 18 de junio de 1811, mientras navegaban río Meta abajo, tomó "...la flauta para ejecutar la canción de Caracas, Gloria al bravo pueblo, etc., y al resonar el suave instrumento unieron sus voces los que sabían la letra..."; así escribía, emocionado, Cortés Madariaga en el Diario que llevaba durante el viaje. No sólo el flautista aficionado sabía la música, sino que varios de sus compañeros conocían también la letra. Aunque no hay constancia expresa de ello, es probable que el Gloria al bravo pueblo hubiese sido ejecutado y coreado en Caracas el 19 de abril de 1811, cuando se conmemoró el primer aniversario de la revolución de 1810 con la participación de varias orquestas dirigidas por músicos-compositores como Juan José Landaeta, Cayetano Carreño, Lino Gallardo, José María Cordero, entre otros. Juan Vicente González, refiriéndose a la época de la Primera República, escribe que "...el inspirado Gallardo hacía resonar las calles con la Marsellesa venezolana...", aludiendo así, muy probablemente, al Gloria al bravo pueblo. Pasado el período de la Independencia, el canto revolucionario siguió prendido en la mente del pueblo y se convirtió, por común aceptación, en la "canción nacional" aunque careciese de sanción oficial. El manuscrito de su música más antiguo que se conoce corresponde a mediados del siglo XIX, según el historiador José Antonio Calcaño, quien lo reproduce en su libro La ciudad y su música. En él no se menciona autor, pero figura como título lo siguiente: "núm. 1.- Violín. Canción Nacional. Gloria al bravo pueblo. Paso redoblado". En su número del 18 de abril de 1868 el periódico caraqueño El Federalista reprodujo la letra del Gloria al bravo pueblo, que ahí apareció con mayor extensión que el texto declarado oficial en 1881. El mismo periódico, al reseñar el 20 de abril de 1868 las fiestas con que fue conmemorado el día anterior en la capital el quincuagésimo octavo aniversario del 19 de abril de 1810, mencionaba que en los salones de la Universidad y en presencia de numeroso público, antes de los discursos "una música marcial" ejecutó varias piezas, "entre ellas el Himno Nacional". Aun antes de que el presidente Guzmán Blanco le confiriera carácter oficial mediante su decreto de 25 de mayo de 1881, los venezolanos consideraban al Gloria al bravo pueblo como "canción nacional" o "himno nacional". Después del decreto de 1881 y de las publicaciones del Himno Nacional que se hicieron en 1883 con motivo del centenario del nacimiento del Libertador, se hizo en 1911 una nueva edición oficial en conmemoración del centenario de la independencia, que fue encomendada a Salvador Llamozas. En 1947 otra edición oficial fue confiada a Juan Bautista Plaza, "...quien [escribe José Antonio Calcaño] hizo una buena labor de revisión del texto y le suprimió una introducción que le habían añadido antes y que no tenía razón de ser..." El artículo 13 de la Ley de Bandera, Escudo e Himno Nacionales de 17 del febrero de 1954 determina del modo siguiente los casos en que debe ser tocado el Himno Nacional: " 1o.: Para tributar honores a la Bandera Nacional. 2o.: Para rendir homenaje al presidente de la República. 3o.: En los actos oficiales de solemnidad. 4o.: En los actos públicos que se lleven a efecto en Estados Unidos y Territorios de la República para la conmemoración de las fechas históricas de la Patria, y en aquellos que determine el Reglamento de la presente Ley. 5o.: En los casos que prevean otras leyes de la República". En algunos actos de carácter cultural o cívico el Himno, en vez de ser ejecutado musicalmente, es cantado por un conjunto coral. Las estaciones de radio y televisión solían iniciar y concluir sus emisiones con el Himno Nacional. Desde el mes de agosto de 1980, mediante decreto del presidente de la República Luis Herrera Campins, es transmitido cada 6 horas. Recientes investigaciones del estudioso de la historia de la música en Venezuela, Alberto Calzavara, le han permitido localizar, con la colaboración de la Fundación Pampero, un ejemplar del periódico El Americano, publicado en París. En la edición del 16 de febrero de 1874 se había encartado a modo de suplemento una partitura impresa del Himno Nacional de Venezuela (aun antes de que fuese declarado oficialmente como tal) en la cual figuraban como autores de la letra y la música, respectivamente, Andrés Bello y Lino Gallardo. Pocas semanas después, el 10 de marzo, el periódico caraqueño La Opinión Nacional destacaba editorialmente ese hecho. Se trata de una investigación seria, que ha conducido a un hallazgo importante, el cual habrá de ser analizado por los especialistas en estas materias para llegar a una conclusión histórica definitiva. como el de su compositor. En 1883, en su libro Ensayos sobre el arte en Venezuela, Ramón de la Plaza le atribuye a en su misión diplomática a

Manuel Pérez Vila, Fundación Polar